El Nikkei vuelve al sigo XX

Tengo que reconocer que tengo un trabajo aburrido. En general no hay mucho que hacer. Si estás en el lado correcto de la tendencia el mercado trabaja para ti. Si no estás en el lado correcto de la tendencia, la realidad te obligará a elegir entre cambiar de opinión y aceptar que te has equivocado, o a escribir muchas líneas y poner muchos charts para intentar contarle a tu público que no es culpa tuya, que eres una víctima de la irracionalidad. Ver a analistas técnicos en esa dinámica, siendo como somos heraldos del mercado y aceptando como aceptamos toda su irracionalidad, resulta bastante cómico.

En realidad el mercado da trabajo solo en los períodos en los que hay que preparar un cambio de tendencia o defender que ésta no se producirá: en los movimientos laterales. Porque el resto de las veces, casi sin excepción, el analista técnico debería simplemente creer. Sí, permítame que lo vea como un acto de fe. No en las figuritas, ni en los indicadores, medias o divergencias. Para nada. Es fe en la tendencia. Es por ello que en ese libro que acabo de publicar junto a Isaac de la Peña, al que probablemente ha leído en Teknautas, nos hemos dedicado a poner en orden cosas por encima de las que, erróneamente, se había pasado de puntillas. Estos días nos hicieron una nueva entrevista sobre el mismo, en Forbes Radio, que creo que merece la pena escuchar para hacerse una idea de lo que puede encontrarse en nuestra pequeña obra: volver a lo más esencial una y otra vez.

Y en la tendencia, qué quiere que le diga, esta semana tampoco hay nada nuevo que contar. Salvo en el caso del Ibex 35, que se ha desconectado de las alzas entiendo que temporalmente, todo lo demás circula por el carril debido. Y no, no me refiero al pronosticado, a mi edad ese tipo de pamplinas me dan igual. Me refiero al que el mercado tiene. Sí, ya sé que es irracional, hace no menos de cinco años que lo escucho, pero algo tendrá el agua cuando sistemáticamente la bendicen. En zona de resistencia, Europa no muestra debilidades. El Ibex 35, sigue bajo directriz bajista de muy corto plazo y de su resistencia asociada; esto esto. Por encima, no habría ovejas negras.

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Al otro lado del charco, más de lo mismo. Días de lateralidad más o menos disimulada tras la ruptura de los 6.000 puntos del Nasdaq100, única trinchera que habían conservado los bajistas en el movimiento de recuperación en tendencia que empezó a finales de agosto y que ha derivado en máximos históricos con referencias como el Russell2000 y el Dow Jones Transportesrompiendo los procesos de corte lateral/alcista de los primeros meses del ejercicio.

Pero sí, ya llego al titular, he dejado lo realmente nuevo para el final. Ver al Nikkei225 japonés en niveles que no se habían visto en lo que llevamos de siglo, o al conjunto de las bolsas emergentes superar los altos de 2007 y cerrar un proceso lateral/alcista de una década, no es precisamente algo que me preocupe sino todo lo contrario. Es cierto que el Nikkei225 total return hace tiempo que consiguió esas alturas, pero esas cosas de ir por delante en los mercados solo le interesan a los raritos (motivo por el cual había que escribir un libro que zanje el tema). Ahora ya es un hecho para todos los públicos. Más allá de las correcciones puntuales que genere la sobrecompra de corto plazo, estos comportamientos no dejan de ser las manifestaciones de lo que tenemos entre manos: un mercado alcista global que tiene como gran aliado el que haya tantos sigue sin creer en él.

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